Una próxima resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea podría redefinir la frontera entre los derechos de autor y el diseño industrial, con importantes implicaciones para las industrias del mobiliario, la moda y el diseño de productos.
La relación entre la protección por derechos de autor y los derechos de diseño industrial en la UE sigue siendo poco clara. A medida que los creadores buscan una protección más amplia para objetos funcionales como muebles, iluminación o artículos de moda, aún es incierto cuándo —o si— dichos objetos pueden considerarse “obras protegidas por derechos de autor”. Se espera que una próxima decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) aclare esta cuestión.
Regímenes de protección distintos
Los derechos de diseño en la UE protegen la apariencia visual de un producto —su forma, líneas, materiales, textura u ornamentación— en función de su novedad y carácter singular. Por el contrario, los derechos de autor protegen obras originales que reflejan la creación intelectual de su autor. Ambos regímenes pueden solaparse, pero responden a criterios jurídicos distintos. Aplicar los estándares de derechos de autor a objetos funcionales resulta complejo, ya que exige demostrar decisiones creativas, y no meramente funcionales o técnicas.
Los casos Mio / Konektra
Dos asuntos actualmente ante el TJUE —conocidos como los procedimientos Mio/Konektra— analizan si los muebles y otros objetos de arte aplicado pueden beneficiarse de la protección por derechos de autor. En mayo de 2025, el Abogado General emitió una opinión no vinculante en la que subrayó que la originalidad debe evaluarse caso por caso y no debe presumirse automáticamente por el hecho de que un objeto cumpla con los requisitos de protección como diseño. La sentencia definitiva, que se espera próximamente, determinará si determinados diseños funcionales pueden gozar de protección por derechos de autor en toda la UE.
Posibles implicaciones
Si el Tribunal reconoce los diseños funcionales como protegibles por derechos de autor, los creadores podrían beneficiarse de una protección más prolongada y sólida que la que actualmente ofrecen los derechos de diseño. Al mismo tiempo, los fabricantes y distribuidores podrían enfrentarse a mayores riesgos al producir o comercializar productos similares a obras protegidas. La decisión podría afectar a sectores como el mobiliario, la moda, los bienes de consumo y el diseño de productos, obligando a las empresas a revisar sus estrategias de propiedad intelectual.
Estrategia provisional recomendada
Mientras se espera la decisión del TJUE, se recomienda a los actores involucrados:
- Revisar las carteras de propiedad intelectual existentes en industrias que dependen de productos con fuerte componente de diseño.
- Documentar cuidadosamente los procesos creativos y el desarrollo de diseño.
- Mantener la protección mediante diseños registrados como base.
- Utilizar licencias flexibles y cláusulas contractuales que contemplen posibles cambios en los estándares legales.
- Supervisar de cerca la evolución de la jurisprudencia en materia de propiedad intelectual a nivel de la UE y nacional.
La próxima resolución del TJUE tiene el potencial de redefinir la frontera entre los derechos de diseño industrial y la protección por derechos de autor en la Unión Europea.